Mi experiencia con United Airlines

avion de la flota de united

Nos motivaba que estuviera vinculada con Disney y publicitara a Star Wars. Teníamos una leve ilusión de poder viajar en el avión plateado con las imágenes de las películas, incluso llegamos a verlo en uno de los aeropuertos.

Nos divertimos mucho con los videos de las medidas de seguridad protagonizados por los personajes legendarios de la Guerra de las Galaxias y nos pareció simpático que hasta las servilletas tuvieran el logo. Pero…

Tuvimos cinco vuelos con United: dos internacionales y tres nacionales. Dos de esos tres fueron por escalas; una la estableció la aerolínea luego de cancelar la ruta directa de Buenos Aires a Nueva York.

Vamos por partes…

El avión del viaje de ida hacia Houston era cómodo, grande. La tripulación… dejaba un poco que desear. Con comentarios un poco machistas una tripulante hizo que mi novio subiera no solo nuestras valijas sino la de algunas personas que estaban cerca nuestro.

Fue la misma tripulante la que luego desentendió varias veces un pedido de reiniciar mi pantalla ya que estaba trabada. Esto estuvo así por 4 horas, hasta que finalmente me cansé y fui personalmente a buscar a otro tripulante que fue super amable y con solo presionar un botón la hizo funcionar. Ya contenta con mi pantalla de nuevo pero un poco disconforme con ver la facilidad con la que se resolvía y el tiempo que tuve que esperar.

Por otro lado, las pantallas de entretenimiento no sólo se tildaban sino que el display táctil funcionaba muy mal. No fue solo la mía, varias personas a mi alrededor tenían dificultades.

Al llegar al aeropuerto de Houston, y acá no sé si la culpa es de la aerolínea o del aeropuerto, había una fila enorme de migraciones para toda persona que no fuera ciudadana europea o norteamericana. Nos separamos con mi novio y mientras veía el reloj avanzar, la fila seguía quieta. De las aproximadamente 12 cabinas, había solo cuatro habilitadas para la enorme cantidad de gente. La escala era de 2 horas y llegué al avión cuando ya habían embarcado todos. No tienen bien registrado el tiempo que lleva migraciones para ciudadanos no europeos ni norteamericanos. Yo tuve un poco de suerte al viajar con mi novio que tiene pasaporte italiano, ya que tras realizar el control había que buscar las valijas y volverlas a despachar. No quiero imaginar la situación si ambos hubiéramos estado tan justos de tiempo.

En uno de los vuelos internos el apoyabrazos de mi asiento estaba pegado con cinta de embalar debido a que estaba roto. Y en el de vuelta, es decir el más largo, de Houston a Buenos Aires; mi asiento ubicado en el medio de una fila de tres NO SE RECLINABA. Avisé a la tripulación y lo único que me dijeron fue que lo iban a notificar. No me cambiaron de ubicación, no me ofrecieron nada, simplemente tuve que viajar con el asiento recto las 11 horas.

Pero el colmo de todo, o cuando más bronca tuve, fue en la escala de Los Angeles a Buenos Aires. Era una escala en Houston de 15 horas aproximadamente. Habíamos decidido que íbamos a recorrer la ciudad pero al llegar al aeropuerto nos devolvieron las valijas. Algo extrañados de que no siguieran curso hacia Buenos Aires o quedaran en la bodega, preguntamos si podíamos despacharlas en ese momento para poder salir a conocer la ciudad. Un agente de United nos dijo que sí, que fuéramos hacia el mostrador y realizaremos el check-in. Al llegar la máquina no nos permitía taggear las valijas para despacharlas, consultamos con otra agente de United quien de muy mala manera nos dijo que habíamos ido muy temprano. Le explicamos la situación y mientras le hablábamos para buscar una solución nos interrumpió diciendo: ‘’vuelvan más tarde’’. Ahí comenzó la aventura de ver dónde esperábamos con cinco valijas hasta que se abriera el check-in (faltaban cinco horas mínimo). Mal dormidos caminamos todo el aeropuerto y no encontramos nada, nos dijeron que lamentablemente con el equipaje no íbamos a poder acceder a las salas vip, que o íbamos a un hotel que se encuentra dentro del predio (salía 130 usd por persona el acceso para pasar el día, sin comidas ni habitación) o nos debíamos quedar en las salas de retiro de equipaje o arribos internacionales. AsÍ que dejamos pasar las cinco horas intentando dormir sentados, turnándonos para controlar las valijas, sin lugar para comprar algo para comer ni tomar más que un Starbucks.

No sé si tuvimos mala suerte o si el servicio suele ser malo, pero nos quedamos con un gusto bastante amargo.

Ojalá tengamos mejores experiencias en un futuro.

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