El secreto de Ongamira

Antes de emprender mi último viaje a Córdoba, consulté en Twitter qué lugares me recomendaban. Suelo ir seguido a la provincia del fernet pero soy muy habitué de los mismos lugares y esta vez quería conocer algo distinto.

Llovieron las recomendaciones, para todos lados desde la capital, pero hubo una que me llamó la atención ya que nadie más la mencionaba: Ongamira.

Cuando busqué en Google información no encontré mucho, poco más que unas preciosas fotos. Mis ganas de ir ahí se quedaron inamovibles desde ese instante y les comuniqué a mis compañeros de viaje que ya teníamos destino in negociable.

Nuestra estadía fue en La Falda debido a cupos completos y organización de último momento. Después de descansar durante la noche, emprendimos bien temprano la ruta hasta Ongamira. Hay algunos carteles en la ruta que marcan el desvío pero se debe ir atento pues nos pasamos y terminamos en Cruz del Eje.

El desvío es de tierra, todo el camino por fuera de la ruta 38 lo es. En un momento pensamos que nos habíamos confundido, solo veíamos casas, quintas de retiros espirituales y campos. Atravesamos varios kilometros (y hasta un poco de agua) cuando finalmente vimos el cartel que anunciaba ''Valle de Ongamira'' hacia la izquierda y ''Cuevas de Ongamira'' hacia adelante.

Decidimos avanzar, pues no queríamos caminar mucho, veníamos agotados por la subida al Uritorco, cosa que contaré en otro posteo. El lugar tiene estacionamiento para dejar el auto a resguardo, también cuenta con baños, venta de artesanías, comida y bebida. Para ingresar a las cuevas se debe abonar 100$ por persona y la caminata dura aproximadamente 1 hora. 

Las formaciones rocosas son increíbles, al menos a mi siempre me hacen sentir diminuta. El sendero te va llevando hasta las cuevas donde se encuentra ''La Cocina del Indio'', lugar donde están todavía los morteros naturales que utilizaban los Comechingones que habitaban la zona. En otra parte, con subidas y bajadas, se llega al Mirador de la Calavera, el punto más hermoso del lugar. Desde arriba se obtiene una vista privilegiada. Nos quedamos un rato mirando el infinito, las formas, el valle, los cerros.

Por otro lado, al valle espero poder ir pronto, ya que hay 4 tipos distintos de trekkings para hacer por el pero todos llevaban demasiado esfuerzo para nuestras cansadas piernas. No me preocupa pues de Córdoba nunca me despido, uno siempre vuelve a los lugares donde amó la vida, no?

PD: VAYAN A ONGAMIRA (pero cuidenlo que está precioso, sin basura, sin graffitties, sin gritos y con sus plantas y piedras intáctas)

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